Dióxido de Titanio

El dióxido de titanio (E171) es un compuesto inorgánico de color blanco brillante el cual aporta luminosidad a los productos.


Su modo de extracción puro de moléculas que contienen titanio depende de la composición de la materia prima. Existen dos métodos para producir E171 puro, por un proceso de sulfato, que es el más utilizado, y un proceso de cloruro.


La principal fuente natural de dióxido de titanio es la ilmenita, que contiene un 45% a 60% de este compuesto. A partir de este mineral, o de un derivado enriquecido, es posible obtener dióxido de titanio puro mediante los procesos de sulfato que representan el 70% de obtención o cloruro que es el 30%.


En el sector alimenticio se lo conoce como colorante E171 y actúa como blanqueador, pero también funciona como potenciador del color y de la textura. El E171 se añade a varios tipos de alimentos desde caramelos hasta quesos procesados. Estudios han establecido que los consumidores tienden a comprar y comer alimentos con un color más brillante e intenso porque parecen más frescos, característica que da el dióxido de titanio. Además brinda textura a la comida. En el chocolate que aporta suavidad y se suele emplear como agente anti-aglomerante. Principalmente se utiliza el E171 para otorgar una blancura y una opacidad natural a productos como el helado y el glaseado de los pasteles, lo cual contribuye a mejorar su apariencia. En productos de caramelearía aporta acidez.


También es usado en la industria de cosméticos como en maquillaje y el cuidado de la piel. En estos productos el dióxido de titanio se usa como pigmento y como espesante, principalmente en las cremas. En los protectores solares es útil por su transparencia y su capacidad de absorber los rayos ultravioleta.


La dosis recomendada de dióxido de titanio es de 3g en 100g de producto terminado.

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